Cómo plantar Margaritas

El fácil crecimiento de las margaritas y sus múltiples variedades, hace posible que sembrarlas sea una opción muy atractiva. Estas pequeñas flores podrán cultivarse con rapidez y llenar con su follaje fuerte los jardines de los interesados. 

Pasos para sembrar Margaritas

Guía paso a paso de cómo plantar Margaritas

  1. Plantar las semillas en un semillero

    Las margaritas pueden ser plantadas desde sus semillas o comprando cepellones para su trasplante.
    En el primer caso necesitaremos de 6 a 8 semanas antes del invierno sembrar las semillas en una semillero, hacerlo a medio centímetro de profundidad.
    Debemos tenerse paciencia con este método, porque las semillas no florecerán hasta la próxima temporada.

  2. Preparar el suelo para la siembra

    Cuando las plántulas estén listas, en la primavera deberá realizarse el trasplante. Para ello es necesario de encontrar un terreno bien aireado, luminoso y bien nutrido.
    El suelo debe estar drenado en buenas condiciones.

  3. Cavar agujeros del tamaño adecuado

    Debemos cavar entonces agujeros que tengan la profundidad y anchura al doble de los cepellones. La tierra necesita estar limpia de rocas y otras impurezas.
    Si se plantan varias margaritas, estas necesitan estar separadas a unos 30 cm de distancia unas de otras.
    También es enserio que el cepellón debe estar adecuadamente nivelado con el suelo.

  4. Regar las margaritas

    Por ultimo es necesario regarlas una vez por semana después de su plantación, aunque esto puede variar dependiendo de la temperatura y la humedad del ambiente.
    Hay que saber que las margaritas son tolerantes a la sequía, pero al mismo tiempo, su florecimiento es común cuando se da lugar una humedad constante.

Variedades y tipos

Puede que la imagen de la margarita más conocida sea la de pétalos blancos y un centro amarillo, pero lo cierto es que existen más de 140 especies de estas. En donde sus colores variarán a más vivos como los de naranja, rosa y muchos más. Estos son algunos de los tipos más populares:

  • Margarita de Shasta: Este tipo de margarita es de gran tamaño, y suelen corresponder a la imagen clásica que se tiene de las margaritas con sus pétalos blancos y centro amarillo. Ellas resisten bien el frio pero necesitan del sol para poder florecer.
  • Equinácea purpurea: Este tipo es similar al Shasta en forma pero se destaca por tener pétalos purpura y un color rojizo en su centro. Son más comunes de encontrar en América del Norte y ciertos países del Sur, además de África. Por igual, son famosas por ser usadas como plantas medicinales para preparar remedios en contra de las infecciones respiratorias.
  • Margarita Thymophylla Tenuiloba: Esta es la típica margarita amarilla, que tiene una apariencia bonita y es fácil de cuidar, por lo que es una aconsejable para quienes inician en la jardinería. Ellas aman el sol, y necesitan de una tierra húmeda pero no en exceso.
  • Margarita Gerber: Las Gerber son margaritas muy delicadas de cuidado, su uso ornamental está muy difundido por su belleza. Pero necesitan de cuidados más grandes que los comunes, por ejemplo, necesita de un trasplante por lo menos cada dos años, para que así la planta pueda seguir creciendo como debe ser.
  • Magarza: Esta especie es también llamada como margarita de Canarias porque crece en esta ubicación de modo salvaje. Aun así, es cultivada por su bonita apariencia. Tienden a mostrar muchos colores como el blanco, rosa o amarillo, y sus pétalos pueden ser simples o dobles.
  • Rudbeckia: Si se buscan margaritas de colores vistosos, esta también puede ser una opción. Son muy llamativas, y aunque no se identifiquen a primera vista como margaritas, lo son. Tiene un centro abultado y pétalos anchos.
  • Otros tipos de margaritas: Entre otros tipos de margarita se pueden encontrar la Margarita Chrysanthemum furtescens, que necesita de un riego constante y de abono. O también está la Margarita Bellis perennis, que se encuentra en muchos prados de forma salvaje.

Cuidados

Los cuidados básicos de las margaritas pueden interiorizarse con rapidez, son un tipo de planta que no requiere de condiciones muy especiales o complicadas de ofrecer. Así que estos son algunos de los más relevantes:

  • Dar una buena iluminación:

Las margaritas necesitan tener una excelente iluminación, por lo que es necesario considerar esto si se encuentran en el interior. De 3 a 4 horas de luz del sol directa es lo más aconsejable para las mismas.

Solo esto garantizará su crecimiento. Ellas también florecen de mejor forma en climas templados entre los 15°C y 25°C.

  • Usar el sustrato indicado:

El mejor tipo de tierra para las margaritas es la arcillosa, pero no es el único que puede servir para este propósito. La razón de la tierra arcillosa, es que es una planta que necesita de muchos nutrientes para sobrevivir, por lo que el abono es tan importante.

El sustrato a seleccionar dependerá de donde la vayamos a plantar, si es en el jardín debe ser especializado para este, o si es en una maceta en el balcón, lo mismo. En estos últimos casos, funciona el sustrato hidrocontrol, para un mejor control en su riego.

  • Regar con constancia y abundante agua:

La tierra donde están plantadas no debe cercarse, por lo que conviene regarlas con abundante agua. Pero ello sin encharcarlas en exceso. En verano pueden ser regadas cada 2 días, mientras que en invierno, de 8 a 9 días.

Para no sobrepasarse con la humedad, un consejo es palpar la tierra a medida que esta se va mojando. Necesita estar solo lo justamente mojada, no más. Los encharcamientos podrían provocar, la aparición de hongos.

  • Proteger de caracoles o babosas:

Las margaritas atraen a los caracoles o babosas, los cuales comerán sus hojas y lograrán que tengan una apariencia marchita. Si bien es una planta que es resistente a muchas plagas, estos son sus principales enemigos.

Pero la forma de protegerlos, es simplemente usando productos especiales para este tipo de plagas. Siempre aquellos que sean amigables con las margaritas por supuesto.

Cómo podar Margaritas

Las margaritas no necesitan de mucho mantenimiento, pero igual no son capaces de vivir como otras perennes. Por lo que podarlas ayudará a que su belleza continúe. Por ejemplo, cuando las margaritas mueran, se pueden cortar sus cabezas, al cortar los tallos. Con esto se logrará que la planta conserve su energía y pueda dar más flores en el proceso.

Para hacerlo, basta con usar tijeras limpias y bien afiladas. También una forma de ver este corte es hacerlo a 5 cm sobre el suelo en lo que es la temporada de otoño. Ello justamente después de su primera helada.

Cuando ellas están plantadas en jardines, estas se extenderá con rapidez, por lo que una recomendación es dividirlas cada 3 a 4 años. Después necesitaremos cavar agujeros y echar algo de agua en cada uno. Sigue desenterrar las plantas, y asignarlas a estos agujeros. Deben cortarse sus raíces para la división limpiamente. Y una vez colocadas en los agujeros, la tierra necesita ser presionada y regada.

Cómo plantar margaritas por esquejes

Multiplicar a las margaritas por esquejes dará resultados rápidos y muy variados en sus colores. Para esto los injertos han sido empleados. Estos son los pasos básicos para este proceso:

  • Seleccionar una planta madre sana: La planta de donde se tomarán los esquejes necesita tener una buena floración en su último periodo.
  • Tomar el esqueje adecuado y tratarlo: Se tomará un esqueje que tenga una textura semileñosa. El corte debe realizarse de manera oblicua. Debería medir de 10 a 12 cm. Después se tratará con una hormona enraizante, si es en polvo, será mucho mejor.
  • Rellenar una maceta: La maceta necesita ser rellenada con sustrato ligero para que así no hay contagio con los microorganismos de cultivos anteriores. Un combinado bueno es el de 50% turba y un 50% arena.
  • Sembrar el esqueje: El sustrato debe ser mojado y dejar pasar pocos minutos para que pueda drenar su exceso. Se abre un hoyo en este con la ayuda de una rama seca o pala y se siembre el esqueje, y se nivela la tierra para este.
  • Garantizar su humedad: Se aconseja recubrir la maceta con la ayuda de una bolsa plástica para que conserve la humedad. Pero esta tiene que retirarse todos los días por unos minutos para que el aire pueda fluir y los hongos no aparezcan. Cuando el sustrato no se vean húmedo se regará, lo mejor es hacerlo con una regadera de jardinería.
  • Esperar que produzca raíces: Los esquejes tardan por lo general, 30 días en generar sus propias raíces. Algunas veces algo más de tiempo. Si se quiere comprobar que tenga raíces o no, solo basta con intentar extraer la planta, si tiene resistencia, es que las raíces están allí.
  • Trasplantarlas: Si se desean pasar a tierra, una vez el tiempo adecuado llegue, se podrá realizar.